Los ladrones aprovechan cualquier oportunidad, en cualquier época del año. En verano, las casas y pisos que permanecen desocupados durante más tiempo debido a las vacaciones corren un riesgo especial. En otoño e invierno, el anochecer temprano y la oscuridad ofrecen condiciones propicias. Con unas sencillas medidas, puede reducir considerablemente el riesgo de robo.
Si te vas de viaje, debes asegurarte de que tu ausencia pase lo más desapercibida posible.
- Cierre las puertas con llave: antes de marcharse, compruebe todas las puertas y no se olvide de las puertas de balcones, terrazas y jardines.
- Cierre las ventanas: cierre todas las ventanas por completo. Las ventanas entreabiertas son fáciles de forzar para los ladrones.
- Simule que hay alguien en casa: los temporizadores o la iluminación automática garantizan que las luces se enciendan a diferentes horas por la noche. No deje las persianas cerradas sin cambiar durante todas las vacaciones.
- Haga que le vacíen el buzón: pida a vecinos o conocidos que recojan su correo con regularidad. Un buzón desbordado es una señal clara de ausencia.
- Involucre a los vecinos: informe a una persona de confianza de su ausencia y pídale que eche un vistazo a su casa.
- Proteja los objetos de valor: guarde el dinero en efectivo, las joyas y otros objetos de valor en un lugar lo más seguro posible y que no sea fácil de encontrar. Una caja fuerte debe estar fijada o empotrada de forma adecuada.
- No anuncie públicamente sus vacaciones: Sea discreto con la información sobre su ausencia, especialmente en las redes sociales. Las fotos de las vacaciones también puede compartirlas a su regreso.
- Utilice sistemas de seguridad: los detectores de movimiento, las puertas y ventanas antirrobo o un sistema de alarma pueden ofrecer una protección adicional.